Balance 2011
30 dic 2011 Dejar un comentario
in Lecturas, Nada de particular, Obsesiones particulares, Palabra compartida, Vida Cotidiana
Normalmente en días como hoy se suele hacer un balance de lo que fue el año que está por terminar. Admito que este año ha pasado increíblemente rápido y por momentos me parece que el calendario está equivocado y todavía estamos al inicio del 2011. Fue con ese mismo sentimiento que en el 2010 inicié a guardar registro de los libros que leía. En el 2011 he venido conservando el registro y, sí, me doy cuenta que he leído, he transcurrido muchas horas en compañía de estos amigos que en raras oportunidades defraudan y, la verdad, me siento agradecida por la oportunidad que tengo de poder hacerlo.
“Doy gracias a la vida por saber leer”, es esa la frase que me pasa por la mente con frecuencia, cada vez que leo cualquier cosa por “aparentemente” insignificante que ésta parezca. Sí, porque cuando una se da cuenta de la cantidad de personas, en particular mujeres, que hoy en día no saben leer y no tienen acceso a educación pues hay que cambiar la óptica y agradecer por esta particular habilidad que se ha adquirido.
Muy probablemente, diría que con toda seguridad, la pequeña A.C. aprenderá a leer porque tiene la suerte de vivir en un país, en una sociedad en la cual la educación es algo obligatorio y que el estado -con sus defectos y virtudes- asegura a todo ciudadano que vive en los confines de este territorio. Aún así, personalmente me estoy asegurando que tenga amor por los libros y por la lectura, de hecho quiero que ese sea mi legado. Beh, lo debo expresar, la chiquilla va adelantando, con solo tres años y medio ya comienza a leer palabras simples y ¿qué decir? cada vez que logra leer algo me siento al séptimo cielo. No tiene interés por los números porque no ha entendido el para qué de esos símbolos, pero es solo cuestión de tiempo.
En fin, entre leer, seguir muy de cerca la educación de A.C. y tejer se me ha ido el año 2011. De mis aventuras de tejido y de mi descubrimiento de Ravelry, de la pérdida del miedo a seguir patrones en inglés y del reciclado de lanas trataré más adelante, en tanto publico la segunda parte de “Las lecturas del 2011″.
Dizionario dei nomi propri – Amèlie Nothomb
Vita bassa e tacchi a spillo – Polly Williams
Sabotaggio d’amore – Amèlie Nothomb
Kent Follet – Mondo senza fine
La porta chiusa – Anne Holt
La signora delle camelie – Alexandre Dumas
Pepita Jímenez – Juan Valera
Le anime morte – Nilolaj Gogol’
Gran Canaria – Cronin
Le fonti del Nilo – Wilbur Smith
Surge espontánea la pregunta “¿Todos fueron de tu agrado?” No, no todos fueron de mi agrado, pero aún así disfrute cada palabra, cada frase y doy gracias por ello.








